Las Memorias del
Abuelo Luis



MENU

 » Principal
 » Biografía
 » Fotografías
 » Documentos
 » Arbol Genealógico
 » Libro de visitas
 » Enlaces
 » Contacto
 » Recomendar
 » Favoritos
 » Copyright

MEMORIAS

  · Así comenzó...
  · Mi arribo al Km 193 N.R.B.
  · Aquí también ocurrían crímenes
  · Gracias al progreso... creció la colonia
  · Junto al progreso, nació el pueblo

1936 - 11 de febrero - 2011
75ª Aniversario de El Colorado

1911 - 26 de julio - 2011
Centenario del Natalicio de CIRILO LUIS POURCEL


2011 es un año de celebraciones propicias para rememorar el pasado, reencontrarnos con nuestra identidad y valorar el presente. Para nosotros, los familiares de Don Cirilo Luis Pourcel, este año encierra una profunda emotividad por los acontecimientos acaecidos y que conforman las efemérides locales. Cabe destacar que el 26 de julio es la fecha de su natalicio, suceso importante que festejaremos ya que ha sido uno de los pioneros en radicarse en la incipiente colonia que a lo largo de los años se fue transformando, primero en un paraje llamado KM 193 N.R.B., luego en un pequeño pueblito bautizado por los vecinos como El Colorado por el color de las aguas del Bermejo y hoy, 11 de febrero nuestra joven ciudad, ha cumplido sus Bodas de Diamante.

Por ello, en el marco de estos acontecimientos, es fundamental recordar que siendo un joven de veintitrés años se radicó en 1934 en una parcela fiscal a orillas del río Bermejo cedida por su amigo Saturnino Gómez. En esa época en la zona estaban algunos ranchos muy distantes entre sí que se comunicaban con la huella delineada costeando el río desde el puesto del canoero Nicolás Barrios. En 1936 se construye el rancho para la comisaría a cargo del Sargento Barraza, hombre que supo emplear a los presos para mejorar la senda pasando por la panadería de don Ivancevik y la fonda.

En 1940, con la creación de la Estafeta Postal, funcionado en la casa particular de don Pourcel, la comunicación entre los escasos habitantes del Kilómetro 183 N.R.B. comenzó a surgir, ya que los vapores Namuncura Nº 119, el Nº 114, el Nº 343, y una lancha remolcadora pertenecientes al Ministerio de Obras Públicas de la Nación realizaron sus recorridos cada diez días con itinerario desde Barranqueras (Territorio Nacional del Chaco), con el transporte de mercaderías, encomiendas, algodón, maderas, tanino y cuero. También se incrementó el traslado a El Zapallar a través de la balsa fabricada por el señor Kunz porque las provisiones debían conseguirse en el almacén de ramos generales de Arca y Santos. Se amplió el camino pasando por el rancho donde funcionaría la escuela Nº 116, traslada en 1946 desde colonia Aquino a cargo del maestro Juan Cruz Damedín y su señora, por el KM 210 N.R.B y el KM 213 N.R.B.Los primeros pobladores y sus familias ha vivido durante este período sorteando miles de dificultades y de necesidades, in embargo el esfuerzo y el optimismo los movilizó a proponerse sueños e ideales, muchos de ellos utópicos para la época.

El espíritu inquieto e innovador de ese pequeño grupo de residentes lo impulsaba a proponerse nuevas metas como el diseño y reubicación de las casas que conformarían las primeras manzanas del poblado. Los viajes a la capital de la provincia y la presentación de las solicitudes escritas por el maestro Damedín tuvieron respuesta. El subinspector Enrique Carriego, Gobernador Interino de Formosa, le comunica por nota la Resolución Gubernativa de fecha 17 de julio de 1943 que ha sido creada la Comisión de Fomento de la localidad y que ha sido designado miembro de la misma, augurándole éxitos en sus funciones. Así, nace la Primera Comisión de Fomento integrada por el Sr. Simón Waisman como Presidente, el Sr. Eduardo Kunz como Vicepresidente, el Sr. Juan Cruz Damedín como Secretario, el Sr. Cirilo Luis Pourcel Tesorero y como Vocales el Sr. Emeterio Salas y el Sr. Francisco Canteros.

En Noviembre de 1946, el Agrimensor Nacional Oscar Gigena Centeno diseña el Plano de la Colonia de El Colorado. Todos comenzaron a nombrar al nuevo pueblo como El Colorado atrayendo a nuevos residentes, especialmente inmigrantes de Europa que huían de los horrores de la segunda guerra mundial. Algunos se ubicaron en las parcelas alrededor de la plaza céntrica, otros sobre el camino vecinal y la mayoría en la colonia para dedicarse a las tareas rurales, especialmente el cultivo del algodón.

Después de haber levantado las paredes del salón ubicado sobre la calle principal, correspondiente a la Ruta Nacional Nº 11, que hoy es la Avda. San Martín, haberse provisto de un motor generador de luz eléctrica particular y fabricado el mobiliario de madera para los espectadores, el 5 de octubre de 1946 inauguró el Cine Teatro Colón, primera empresa cinematográfica a cargo de don Cirilo Luis Pourcel y acompañado por su esposa, la sra. Ana Lopez. Este ha sido el lugar de encuentro y de recreación de los vecinos, que esperaban el fin de semana para abandonar las tareas agrícolas y hogareñas e ir a ver las películas en blanco y negro, mudas o sonoras, de guerra, del lejano oeste, de Chaplin, o presenciar las obras de teatro ambulante que ocasionalmente llegaban al lugar. La calle frente al local se llenaba de carros, volantas, jardineras y caballos y el agente de policía hacía su recorrida en bicicleta o a caballo, para luego ingresar y ver la película que estaban proyectando.

Los años pasaron y los ideales continuaron rondando la mente de estos hombres deseosos de ver crecer y progresar este pequeño y tranquilo lugar. En 1959, desempeñando sus funciones como empleado del Comisionado Municipal acompañó al Prof. Robinson Miño a observar la ubicación que se destinó para la construcción de la Escuela Normal en la Manzana Nº 9 al Oeste del pueblo.

En 1960, al iniciarse las clases la Institución no contaba con los bancos, entonces el Sr. Cirilo Luis Pourcel prestó 30 mesas y 40 sillas durante todo el año para que las clases pudieran desarrollarse sin inconvenientes. Al siguiente ciclo lectivo, el Estado envió el mobiliario necesario. Asimismo, se utilizó el local del Cine "Colón", que poseía un amplio patio descubierto para que los alumnos de la Escuela Normal pudieran desarrollar las clases de Educación Física. También se desarrollaban las clases de educación física y se realizaban las exhibiciones gimnásticas en el Club Pabellón Argentino, primer centro deportivo que reunía a las familias y a los jóvenes deportistas locales.

El poblado fue aumentando, pero la fuerza innovadora se contagiaba entre los vecinos compartiendo el interés por gestionar la creación de la Cooperativa de Servicios públicos. A partir del 1º de marzo de 1964, estando a cargo del Comisionado Municipal el Sr. Hardy, don Luis Pourcel se desempeñó como Auxiliar Cobrador de la Cooperativa Eléctrica El Colorado Ltda.

Entre las décadas del ochenta y noventa, el dinamismo del pueblo y de las colonias vecinas fue disminuyendo. Los factores políticos y económicos influyeron y aplacaron la idiosincrasia de los lugareños. Muchas personas y familias dejaron este lugar para ir en busca de otros horizontes, especialmente en la provincia de Buenos Aires. La quietud reinó. El progreso era escaso. La actividad comercial se paralizó. El cine "Ambassador" cerró sus puertas. La vejez de don Luis y sus problemas de salud lo doblegaron. No podía entender cómo la televisión adquirió tanto poder ahogando lentamente al cine que en otras décadas fuera tan atractivo y cautivante.

Sin embargo, a partir del nuevo milenio, comenzaron a verse cambios que beneficiaron la imagen de nuestra joven ciudad. Las decisiones políticas y sociales actualmente han permitido desarrollar el progreso y el embellecimiento de la localidad de El Colorado. Nuevas calles asfaltas, implemento de la red cloacal, construcción de las defensas y la pequeña costanera en la barranca del río Bermejo, desarrollo de los clubes, nuevos edificios escolares primarios y secundarios, mantenimiento del Camping Municipal, construcción del escenario "Gringo Acuña" en la Plaza General San Martín, lugar de reencuentro donde se realiza cada año "Feriarte", también las actividades programadas para festejar cada aniversario de El Colorado, o los artesanos exponen sus trabajos y los miércoles y sábados, los vecinos se acercan a comprar en la Feria Franca los productos frescos de la colonia.

Por eso, observar lo que ahora es nuestra ciudad, setenta y cinco años después, nos permite sentir la presencia constante de aquellos pioneros, idealistas y soñadores que amaron estas tierras vírgenes y fértiles legándonos la cultura del trabajo, el sentido de pertenencia, los principios y valores morales y por sobre todas las cosas, estimar los cambios que ha tenido en el crecimiento demográfico, en su infraestructura, en la vitalidad que se respira día a día, conservando especialmente el aire pueblerino y costumbrista a la hora de la siesta, al compartir el típico tereré, al amasar chipa cuerito los días de lluvia y por qué no a aprender a soportar el calor, los mosquitos y el viento norte en cada verano formoseño.


Alicia Pourcel

Actualización


Diseño Hosting
Promocion Web


Valid XHTML 1.0 Transitional